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El Fondo en acción

Un miembro visita proyectos apoyados por el Fondo en el Perú

Relato de Claude Echard, diciembre 2006

Luis Solorio me espera delante del portal de esta vieja casona de la avenida Parra ; rápidamente me lleva a visitar los locales de LLUVIA DE SOL. Es tarde y el taller ya está cerrado. Dos salas grandes, mesas llenas de papeles, de materiales diversos. Un patio en el que se ve un aljibe, una prensa. El material no es nuevo pero, por lo visto, responde a las necesidades de la empresa.

Prensa de papel La aventura comenzó en 1994. En esa época, Luis quería lanzarse en un poyecto original: crear una cooperativa y fabricar papel con periódicos viejos y telas recicladas, pero no contaba con los fondos necesarios para invertir en material básico. Gracias a sus contactos con Ginebra, Luis logró obtener un primer financiamiento en 1998 y un segundo, en 2003. En ambos casos acudió al Fondo 1% pues las demás fuentes de crédito le eran inaccesibles ya que a nadie le interesaba el reciclaje y además, los préstamos comerciales eran prohibitivos! Es cierto que el gobierno había ofrecido varias veces una ayuda, como la plantación gratuita de moreras que le hubieran permitido fabricar papel en condiciones de desarrollo sostenible. Pero el proyecto quedó en lo que era al comienzo…¡una promesa! Según Luis, sólo gracias a la ayuda del Fondo 1% se pudo empezar y salir adelante. "Sin el Fondo 1%, no hubiéramos podido comprar las máquinas necesarias para este tipo de actividad".

Productos de la cooperativa Lluvia de Sol Una buena parte de los productos son calendarios, almanaques y otros artículos de regalo para las fiestas de fin de año. Con el tiempo, Luis Solorio, Francy Cuenta y sus colaboradores han logrado organizarse muy bien. Estamos en vísperas de la Navidad y sin embargo, no sentimos ninguna precipitación antes del cierre final, ninguna actividad febril. Ya hace varios meses que se enviaron los calendarios a sus destinatarios. Ello porque la cooperativa trabaja sobre todo con el extranjero, en particular con Ginebra. Hoy en día, el negocio marcha lo mejor posible ( entre los clientes habituales se cuenta incluso con extranjeros residentes en el Perú ). En el mercado interno, aparte de que la competencia es fuerte, las condiciones son más difíciles: los pagos se efectúan con meses de retraso y en varias cuotas, lo que complica la vida de una empresa como Lluvia de Sol, que tan sólo dispone de un pequeño presupuesto para comprar el material que necesita.

Cinco empleados a jornada completa, otros cinco a jornada más flexible, condiciones de trabajo equitativas y un optimismo a toda prueba, tales parecen ser los ingredientes del éxito de esta pequeña empresa situada a 6000 kilómetros de Ginebra, pero que nunca hubiera podido salir a la luz sin la ayuda del Fondo 1% de Ginebra!

¿Proyectos? ¡Claro que los tienen! Por ejemplo, abrir un nuevo mercado, también en el ámbito del reciclado: el del lino que ofrece grandes perspectivas, sobre todo en el medio artístico. Para ello se tendrá que adquirir otra máquina de triturar, adaptada a las fibras de lino. Ya se ha elaborado un proyecto de presupuesto. Todo tendría que salir bien. Cuando me despido de Luis Solorio y de Francy Cuenta, ya es de noche. El Fondo 1% puede dormir tranquilo, su proyecto está en buenas manos.

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AgradecimientosActualizada 26.8.11 por webmaster@onepercentfund.net.