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El Fondo en acción

Un miembro visita proyectos apoyados por el Fondo en el Perú

Relato de Claude Echard, diciembre 2006

Hemos necesitado más de tres horas, entre el polvo y los caóticos atascos de la víspera de Navidad, para llegar de Villa Salvador a Laderas de Chillón, en el norte de Lima. También en este caso visitamos una escuela-guardería de un barrio difícil y peligroso de los arrabales de la gran ciudad.

Es el último día del curso y, cuando llegamos, los niños están en plena fiesta. La Asociación Hatamy Warmi ("¡Mujer, levántate!"), que dirige el centro de acogida, ha reunido a padres (esencialmente madres) y niños para una doble fiesta de despedida: despedida de los niños, que comienzan las vacaciones, y despedida del edificio de la escuela, que va a ser trasladada a otro lugar del mismo barrio, a 800 metros de donde se encuentra ahora.

Nos acogen con un aplauso atronador, y Marta, la Presidenta, interrumpe el acto para presentarnos y para darnos las gracias por la ayuda que Terre des Hommes y el Fondo 1% han proporcionado para la ejecución del proyecto en curso: la construcción del nuevo edificio de la escuela, situado del otro lado del barrio, que es más amplio y que, sobre todo, será propiedad de la Asociación Hatamy Warmi.

Tras los discursos de rigor, la fiesta continúa. Los niños, vestidos con vistosas indumentarias -confeccionadas probablemente por las madres en el taller textil de la guardería- representan escenas de la Natividad, más bien como parte de una tradición cultural iniciada en el siglo XVI que como acto de proselitismo. Las madres, maravilladas, contemplan la representación.

Marta aprovecha para mostrarme rápidamente las instalaciones: aulas para los más pequeños, parvulario, primaria, salas de reposo, etc. Junto con algunos miembros de la directiva de Hatamy Warmi, nos acomodamos como podemos en el todoterreno de Terre des Hommes y vamos a visitar las obras de la nueva escuela, que cambiará de nombre para llamarse "Jesús, educador de Chillón". Al llegar, un gran cartel da idea del importante papel desempeñado por el Fondo 1% en la ejecución de este proyecto.

Aunque las obras no se ven aún demasiado avanzadas, los participantes en el proyecto se muestran unánimemente convencidos de que todo estará listo para el comienzo del curso, en marzo de 2007. Ni siquiera el poste de la electricidad, que sigue impertérrito en medio de lo que pronto ha de ser una de las clases, es motivo de desánimo. Se trata sólo de gestiones administrativas; el 8 de enero se sabrá con exactitud qué día del mes va a pasar la compañía de electricidad para desplazar el poste fuera del perímetro de la escuela.

Lo más interesante del proyecto es que tanto el edificio como el terreno pertenecen ahora a Hatamy Warmi, que podrá así cumplir sus objetivos: incremento del número de alumnos y ampliación de las actividades (en particular, contratación de una psicóloga para dar asistencia psicológica a las madres que la necesiten). Se prevé a más largo plazo la adquisición de otro terreno para construir un segundo edificio que permita separar las actividades pedagógicas de las destinadas a las madres de los niños.

Me hacen entrega de unos regalos, algunos dibujos realizados por los propios niños, para el Fondo 1%. Tras las habituales fotos y expresiones de agradecimiento recíproco, volvemos a tomar la carretera en dirección a Lima, algo cansados y polvorientos, pero sintiéndonos recompensados con creces por la mirada y la sonrisa de estas valerosas mujeres que no se dejan desalentar por la adversidad sino que, antes bien, se crecen en ella.


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AgradecimientosActualizada 26.8.11 por webmaster@onepercentfund.net.